El cambio de estado es la herramienta más poderosa que tenemos.

La utilizo con frecuencia con los clientes y pienso que aunque sólo se llevaran esto (y se llevan mucho más) sería suficiente.

El cambio de estado te permite cambiar de un estado triste a uno alegre (o al contrario si lo prefieres, que para gustos colores), de uno enfadado a uno relajado, del que tú quieras al que tú quieras.

¿Cómo?  

El mecanismo es muy sencillo, sin embargo requiere práctica para hacerlo sostenible

Pensar, sentir, hacer, tener resultados

Lo que pienso provoca lo que siento que provoca lo que hago que provoca los resultados que tengo.

Son mis pensamientos los que me hacen sentir, esta revelación me hizo pensar que puedo controlar mis sentimientos. ¿Y sabes qué? Es verdad (no es fácil, pero es cierto).

De hecho si te paras a pensar ahora en el momento más feliz de tu vida, recuerdas el día que fue, lo que estabas haciendo, lo que provocó esa felicidad…

Ya estás sonriendo, lo acabas de hacer solo pensando en ello.

¡Felicidades! acabas de realizar un cambio de estado de forma consciente 🙂

Ir a cambiar de estado de ánimo (2/4)