Fue un ejecutivo que quería tener éxito a hablar con un gurú del éxito y le dijo

–    Hola, me han dicho que sabe como tener éxito, ¿Cómo  es?
–    Vámonos a nadar – dijo el gurú
–    Pero yo ya sé nadar, lo que quiero es tener éxito
–    Estupendo, vamos a nadar

Así que empezaron a nadar, 100 metros mar adentro, 200, 300, 500, 1 kilometro

El ejecutivo ya estaba agotado

–    Verá, si yo nadar ya sé, lo que quiero es tener éxito

El gurú paró cogió al ejecutivo del pelo y le hundió la cabeza en el agua

El ejecutivo empezó a patalear

Pasaron 10 segundos, 20, medio minuto

El ejecutivo seguía pataleando

Un minuto, un minuto 10

El gurú soltó la cabeza del ejecutivo que salió dando una profunda bocanada de aire

El gurú, con voz calmada, pregunto:

–    ¿En qué estabas pensando?
–    En respirar – contesto el ejecutivo como pudo, mientras seguía cogiendo aire
–    ¿En algo más?
–    Nada, solo respirar
–    ¿Pensabas que no valía la pena respirar?
–    Claro que no
–    ¿Pensabas que mejor lo dejabas y te dedicabas a otra cosa?
–    No – dijo el ejecutivo jadeando y extrañado
–    Bien pues CUANDO QUIERAS EL ÉXITO TANTO COMO RESPIRAR, TENDRÁS ÉXITO

Ahora te toca a ti decidir si quieres conseguir (y aun más importante) mantener este nivel de compromiso.

Si es tu caso, llámame, porque en cuanto tengas ese nivel de compromiso estarás en el camino que tú quieres 🙂